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Resguardo Zenú

Por Artesanías de Colombia S.A. - SIART

Resguardo Zenú
Resguardo Zenú - Imagen: SIART

Localización

Los zenúes ocuparon una extensa zona territorial enmarcada entre la margen izquierda del río Magdalena y la costa del mar Caribe de Colombia. La cabecera municipal de San Andrés de Sotavento está ubicada al noroeste del país, en una zona de colinas de poca altura, en las estribaciones de la serranía de San Jerónimo, perteneciente a la cordillera Occidental.

Actividad económica

El resguardo de San Andrés de Sotavento practica una economía tradicional basada fundamentalmente en la producción agropecuaria y artesanal. En el sector del comercio, a pesar de presentar un menor grado de desarrollo, se realizan transacciones con productos agrícolas y artesanales y materias primas.

Históricamente, el desarrollo económico ha estado íntimamente ligado a la tierra y al trenzado en fibras vegetales. Los zenúes, desde la época prehispánica, cultivan maíz, yuca, ahuyama, frijoles, ñames criollos y explotan la rica variedad de palmas, gramíneas y bejucos para artesanías y construcción de viviendas.

Actividad y producción artesanal

La agricultura y las artesanías son las actividades de mayor beneficio económico e incidencia social en el resguardo que alberga a la comunidad que guarda la tradición de los zenúes.

Sus habitantes procesan y utilizan la rica y variada cantidad de bejucos napas, cepas, majaguas, palmas y gramíneas para satisfacer necesidades primarias en el hogar, bien sea para transportar o depositar granos, productos y objetos o para el uso doméstico y personal.

En el resguardo de San Andrés de Sotavento, en los departamentos de Córdoba y Sucre, habitan cerca de 10.000 indígenas zenúes, los cuales, en su mayoría, se dedican a la artesanía en caña flecha. Sus principales centros de producción y comercialización son los municipios de San Andrés de Sotavento, San Antonio de Palmito y Sampués.

Del total de la población de artesanos, aproximadamente 6.200 mujeres a mano la caña flecha, cotejando las fibras blancas y negras. Esta oposición de color, y su contraste simbólico, estructuran el diseño en formas y tejidos.

Las formas geométricas de la trenza de caña flecha, la habilidad para trenzar hasta 21 fibras simultáneamente, su contraste, textura y acabados hacen del tejido zenú una propuesta de comunicación cultural más que una simple oferta de consumo.

La artesanía constituye el más importante ingreso económico para esta comunidad y comprende desde la extracción de fibras hasta su trenzado y costura, pasando por el raspado, ripiado, blanqueado al sol y tinturado en negro con barro y tintes naturales extraídos de plantas americanas.

El producto emblemático es el llamado sombrero vueltiao que, con su trenzado circular, expresa la concepción de unidad del universo y su devenir eterno. Sus pintas representan identidades totémicas de antiguos clanes familiares.

Treinta mil indígenas, en más de 72 veredas del resguardo, tejen la mayor parte del día la trenza del sombrero vueltiao, teniendo como materia prima la caña flecha y con una producción semanal de en promedio veinte mil sombreros y objetos como petacas, mochilas, aretes, cachuchas, pulseras, individuales, binchas y capelladas para la confección de zapatos,.

Paralelo a la tejeduría en caña flecha, ciertos núcleos artesanales se dedican a la cestería en bejucos, iraca, enea y junco produciendo balayes, chocóes, canastos, petacas, abanicos, floreros, maletas, hamacas de cepa, esteras, petates y esterillas.

Artesanías de Colombia apoya desde hace más de treinta años el rescate y diversificación de la artesanía zenú que ha alcanzado niveles destacados de desarrollo y hoy exhibe una amplia gama de productos.

Actualmente trabaja en el fortalecimiento de la cadena productiva de la caña flecha con propuestas de asociatividad, capacitación empresarial, mejoramiento tecnológico, diseño de productos, planes de manejo sostenible del recurso natural y comercialización, beneficiando a setecientos artesanos.

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