El maestro del sombrero vueltiao - Artesanías de Colombia

El maestro del sombrero vueltiao

Por Revista Artífices. Sistema de Información para la Artesanía - Siart Friday, June 2, 2017

En junio, mes del padre, compartimos la historia de Marcial Montalvo, Maestro del sombrero vueltiao.

Maestro Marcial Montalvo
Maestro Marcial Montalvo - Imagen: Artesanías de Colombia

Con la firme intención de rendir un homenaje a los padres artesanos de nuestro país, compartimos la historia de Marcial Montalvo, artesano líder en su familia de ascendencia zenú, quien con su trabajo diario, conserva y enaltece la tradición del sombrero vueltiao.

Los sombreros vueltiaos de Marcial Montalvo han encantado a artistas y políticos de todo el mundo. Este descendiente de la etnia Zenú, galardonado en 2013 con la Medalla de Maestro de Maestros, cuenta con orgullo sus encuentros con Fidel Castro, Bill Clinton, César Gaviria, Andrés Pastrana y Álvaro Uribe. El año pasado conoció al príncipe Carlos en Cartagena. El encuentro quedó inmortalizado en una foto en la que ambos esbozan una prudente sonrisa.

Montalvo afirma que jamás imaginó que el sombrero vueltiao, utilizado por los campesinos para protegerse del inclemente sol, se convirtiera en un símbolo cultural de la nación. Su popularidad comenzó en 1987, cuando Artesanías de Colombia invitó a varios diseñadores a capacitar a artesanos de Córdoba en el uso de la caña flecha, material que después de un cuidadoso proceso de secado, se tiñe con barro y otras sustancias naturales como la cáscara de plátano.

Decenas de artesanos aprendieron que con la caña flecha, la cual crece en todos los cultivos de la zona, podían tejer carteras, cojines, zapatos y pulseras. Sin embargo, el sombrero mantuvo su hegemonía. Músicos como Alejo Durán y personajes como el “Happy” Lora y Gabriel García Márquez, se dieron a la tarea de enseñárselo al mundo y de repente el municipio de Tuchín, en Córdoba, se hizo visible en un país que lo tenía olvidado.

El sombrero vueltiao alcanzó tanta fama que hoy en día el 90% de los habitantes de Tuchín se dedica al cultivo, procesamiento y confección de sombreros y productos derivados de la caña flecha. La mayoría, como Montalvo, aprenden mirando con sigilo, imitando el movimiento de los dedos de los que saben.

Sin embargo, el maestro está preocupado. Se pregunta quién se ocupará de preservar la tradición cuando él no esté. Sus seis hijos son profesionales y aunque saben tejer, no se dedican al oficio. Durante muchos años han sido él y sus creaciones quienes se han encargado de recordarle al mundo una tradición ancestral.

Con voz afable, confiesa que su ritmo de trabajo ha disminuido a los 66 años. Antes se levantaba a las tres de la mañana y tejía cinco horas seguidas con la ayuda de una lámpara de gas que le permitía iluminar el tejido. Pero hoy, luego de ser operado de cataratas en dos ocasiones, se ha dedicado a coser a máquina. Lo hace durante dos o tres horas diarias porque asegura que es el mejor antídoto contra los malos pensamientos.

Al terminar, luego de cuatro o diez días de trabajo, se planta frente al espejo, se pone el sombrero y observa. Si le gusta, lo exhibe en la entrada de su casa y espera a que aparezca un cliente que lo luzca con orgullo. Su tarea está cumplida.

Fuente: Revista Artífices. Historia #03 “El Maestro del Sombrero Vueltiao”. Artesanías de Colombia. Año 2015.

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October 18, 2017 - Última actualización: October 18, 2017