Colombia Artesanal: objetos rituales, conservando la ancestralidad - Artesanías de Colombia

Colombia Artesanal: objetos rituales, conservando la ancestralidad

Por Artesanías de Colombia Tuesday, August 30, 2016

En nuestra Colombia Artesanal destacamos objetos como el tapete en yanchama, la tutusoma y el chinchorro, piezas artesanales que llevan consigo la simbología de sus pueblos indígenas para mantener viva la memoria de sus saberes.

Colombia Artesanal: Chinchorro Wayúu
Colombia Artesanal: Chinchorro Wayúu - Imagen: Artesanías de Colombia

Comunidades indígenas como los Ticuna, Arhuacos y Wayúu han creado a los largo de su existir, objetos que conservan la simbología y saberes de sus ancestros,  y que actualmente continúan empleándose con gran importancia dentro de la cotidianidad de estos pueblos indígenas colombianos. En este especial hablaremos del Tapete de la pelazón, el Chinchorroy la Tutusoma.

Comunidades indígenas como los Ticuna, Arhuacos y Wayúu han creado a los largo de su existir, objetos que conservan la simbología y saberes de sus ancestros,  y que actualmente continúan empleándose con gran importancia dentro de la cotidianidad de estos pueblos indígenas colombianos. En este especial hablaremos del Tapete de la pelazón, el Chinchorro y la Tutusoma.
Yanchama: El tapete de la pelazón 
La Yanchama es una fibra vegetal milenaria extraída del árbol yanchama  u “Ojé”, como también es conocido. De este árbol, se extrae la corteza de color blanco cremoso o amarillento sobre la que se pintan figuras de animales, paisajes de la selva y figuras geométricas con significados cifrados de la cultura Ticuna.
El tapete de la pelazón es un objeto que aparte de ser utilitario o decorativo,  lleva una gran carga simbólica en sus trazos geométricos y es utilizado en el “ritual de la pelazón”, una ceremonia de transito de la adolescencia a la adultez de las mujeres Ticuna.
Sobre el tapete, la niña Ticuna se convierte en mujer. Al tener ella su primera menstruación, es retirada de la vida en comunidad a un sitio cerrado al este de su unidad familiar. Allí recibe las instrucciones necesarias de carácter mítico y profano para poder dar eficientemente su siguiente paso en la vida: su identidad como mujer madura.
En la ceremonia, se lleva a cabo una procesión que acompaña a la niña mientras es llevada al río sobre el “tapete”. Los participantes, que se dibujan el cuerpo con pintura facial y corporal,  usan vestidos con máscaras y yanchamas para danzar al ritmo de tambores, flautas y cantos rituales. Durante este ritual, la niña es despojada de su cabello como símbolo del cambio físico al convertirse en mujer.
Los Ticuna
El trapecio Amazónico se halla en la parte meridional de los 403.348 km2 de la Amazonia colombiana. Este se encuentra delimitado al norte por el río Putumayo, al sur por el río Amazonas, al oriente por la línea fronteriza con el Brasil, desde Tarapacá hasta Leticia, y al occidente por la línea fronteriza con el Perú, desde las bocas del río Yaguas en el Putumayo hasta las bocas del río Atacuarí en el Amazonas. En ese lugar se encuentran diseminados los grupos étnicos: Bora, Cocama, Witoto, Muinane, Ticuna y Yagua, de los cuales predominan los Ticuna en cuanto a la extensión territorial ocupada y al número de población.
En la mitología Ticuna se destacan principalmente los héroes culturales “Yoi” e “Ipi”. Yoi es el héroe civilizador que hizo a la gente, estableció las leyes y costumbres de la tribu, y otorgó los elementos más importantes de la cultura material y social. Ipi aparece como un ser desobediente y terco; es el "loco", el ser desorganizador pero esencial para la conformación del Ticuna como tal.
Tutusoma
El Tutusoma arhuaco, es elaborado exclusivamente por los hombres de esta comunidad en la Sierra nevada de Santa Marta, con una técnica que emplea un soporte de base en fique que se va enrollando en espiral con un cordón en fibra de algodón que se une, puntada a puntada, hasta concluir con la forma de cono truncado.
Cuando un joven arhuaco utiliza por primera vez su Tutusoma se compromete a resguardar el equilibrio y la armonía de la montaña. El color claro de su sombrero junto a su cabello largo y negro, representan la nieve y la sierra que habita esta comunidad indígena del norte del país.
Cada hombre debe tejer su propio sombrero, pues hilar y tejer es un aprendizaje en el que se logra comprender el sentido que existe entre lo humano y lo sagrado. El tejido en espiral les recuerda la forma en la que el mundo fue creado y les compromete a replicar ese entramado para garantizar que el mundo se mantenga cohesionado.
Los Arhuacos
Llamados también ika o iku, son un pueblo amerindio de habla chibcha que habita la vertiente meridional de la sierra Nevada de Santa Marta, en los valles altos de los ríos Piedras, San Sebastián de Rábago, Chichicua, Ariguaní y Guatapurí. Está ubicado en un área reconocida por el Estado colombiano como resguardo indígena de propiedad colectiva. Su principal asentamiento es Nabusímake (anteriormente San Sebastían de Rábago).
Los mamos, considerados la “máxima autoridad originaría y ancestral” del pueblo Arhuaco por conocer “la ley de origen”, cuentan que donde fue formándose la tierra se denomina el cerro de “Elunmake Gunllunmake”. Allí fue donde empezó la creación de los seres que debían existir en el mundo y se dio el origen de nuestra primera población con su sangre roja y blanca.
Chinchorro - Süi Patuwash (Doble cara)
El chinchorro tejido por las mujeres Wayúu se hace en un telar vertical que data de la época prehispánica y representa su labor artesanal más tradicional y de mayor relevancia. El telar vertical es una de las herramientas más rudimentarias y sencillas que existen en las comunidades indígenas.
El chinchorro y su tejido están asociados con los eventos del ciclo vital de los Wayúu y son un elemento principal de su cultura material. "En ellos la gente duerme, se sienta y pasa horas de ocio; en él nacemos, crecemos y somos enterrados", dicen los mismos Wayúu.
Por lo general, los diseños son figuras geométricas que reciben el nombre de kanaas, o diseños derivados de ellas. Estos símbolos son la máxima expresión del tejido Wayúu, un arte muy antiguo, probablemente originado en la alta Guajira. 
La maestría en el manejo del telar y otros tejidos es adquirido por las mujeres durante el encierro, que es el ritual por medio del cual una niña pasa a ser mujer. En este periodo aprende sobre el oficio, se le inculcan valores, se le aconseja sobre cómo debe comportarse y se le enseñan los quehaceres del hogar.
Los Wayúu
Son indígenas que se ubican en la península de la Guajira, sobre el mar Caribe. Ocupan un territorio 15.300 km2 dentro del departamento colombiano de la Guajira, Colombia y 12.000 km2 dentro del estado Zulia, Venezuela. Gozan de un clima de sabana al sur y occidente (baja Guajira) y de estepa. 
Cuenta la historia que las mujeres Wayúu aprendieron a tejer por Wale’ Kerü, la araña que  sorprendía día tras día a Irunúu con productos como fajas y chinchorros con un tejido diferente. 
Síganos acompañando en este recorrido para continuar conociendo más de estos objetos rituales que elaborados en materias primas como la madera le dan significado a las creencias de nuestras comunidades indígenas.
Fuente:
Artesanías de Colombia
Resguardo Indígena Arhuaco de la Sierra Nevada. Entendimiento mutuo para el cuidado de nuestro territorio.  (2015) Valledupar. Globar Color.

Yanchama: El tapete de la pelazón 

La Yanchama es una fibra vegetal milenaria extraída del árbol yanchama  u “Ojé”, como también es conocido. De este árbol, se extrae la corteza de color blanco cremoso o amarillento sobre la que se pintan figuras de animales, paisajes de la selva y figuras geométricas con significados cifrados de la cultura Ticuna.

El tapete de la pelazón es un objeto que aparte de ser utilitario o decorativo,  lleva una gran carga simbólica en sus trazos geométricos y es utilizado en el “ritual de la pelazón”, una ceremonia de transito de la adolescencia a la adultez de las mujeres Ticuna.

Sobre el tapete, la niña Ticuna se convierte en mujer. Al tener ella su primera menstruación, es retirada de la vida en comunidad a un sitio cerrado al este de su unidad familiar. Allí recibe las instrucciones necesarias de carácter mítico y profano para poder dar eficientemente su siguiente paso en la vida: su identidad como mujer madura.

En la ceremonia, se lleva a cabo una procesión que acompaña a la niña mientras es llevada al río sobre el “tapete”. Los participantes, que se dibujan el cuerpo con pintura facial y corporal,  usan vestidos con máscaras y yanchamas para danzar al ritmo de tambores, flautas y cantos rituales. Durante este ritual, la niña es despojada de su cabello como símbolo del cambio físico al convertirse en mujer.

Los Ticuna

El trapecio Amazónico se halla en la parte meridional de los 403.348 km2 de la Amazonia colombiana. Este se encuentra delimitado al norte por el río Putumayo, al sur por el río Amazonas, al oriente por la línea fronteriza con el Brasil, desde Tarapacá hasta Leticia, y al occidente por la línea fronteriza con el Perú, desde las bocas del río Yaguas en el Putumayo hasta las bocas del río Atacuarí en el Amazonas. En ese lugar se encuentran diseminados los grupos étnicos: Bora, Cocama, Witoto, Muinane, Ticuna y Yagua, de los cuales predominan los Ticuna en cuanto a la extensión territorial ocupada y al número de población.

En la mitología Ticuna se destacan principalmente los héroes culturales “Yoi” e “Ipi”. Yoi es el héroe civilizador que hizo a la gente, estableció las leyes y costumbres de la tribu, y otorgó los elementos más importantes de la cultura material y social. Ipi aparece como un ser desobediente y terco; es el "loco", el ser desorganizador pero esencial para la conformación del Ticuna como tal.

Tutusoma

El Tutusoma arhuaco, es elaborado exclusivamente por los hombres de esta comunidad en la Sierra nevada de Santa Marta, con una técnica que emplea un soporte de base en fique que se va enrollando en espiral con un cordón en fibra de algodón que se une, puntada a puntada, hasta concluir con la forma de cono truncado.

Cuando un joven arhuaco utiliza por primera vez su Tutusoma se compromete a resguardar el equilibrio y la armonía de la montaña. El color claro de su sombrero junto a su cabello largo y negro, representan la nieve y la sierra que habita esta comunidad indígena del norte del país.

Cada hombre debe tejer su propio sombrero, pues hilar y tejer es un aprendizaje en el que se logra comprender el sentido que existe entre lo humano y lo sagrado. El tejido en espiral les recuerda la forma en la que el mundo fue creado y les compromete a replicar ese entramado para garantizar que el mundo se mantenga cohesionado.

Los Arhuacos

Llamados también ika o iku, son un pueblo amerindio de habla chibcha que habita la vertiente meridional de la sierra Nevada de Santa Marta, en los valles altos de los ríos Piedras, San Sebastián de Rábago, Chichicua, Ariguaní y Guatapurí. Está ubicado en un área reconocida por el Estado colombiano como resguardo indígena de propiedad colectiva. Su principal asentamiento es Nabusímake (anteriormente San Sebastían de Rábago).

Los mamos, considerados la “máxima autoridad originaría y ancestral” del pueblo Arhuaco por conocer “la ley de origen”, cuentan que donde fue formándose la tierra se denomina el cerro de “Elunmake Gunllunmake”. Allí fue donde empezó la creación de los seres que debían existir en el mundo y se dio el origen de nuestra primera población con su sangre roja y blanca.

Chinchorro - Süi Patuwash (Doble cara)

El chinchorro tejido por las mujeres Wayúu se hace en un telar vertical que data de la época prehispánica y representa su labor artesanal más tradicional y de mayor relevancia. El telar vertical es una de las herramientas más rudimentarias y sencillas que existen en las comunidades indígenas.

El chinchorro y su tejido están asociados con los eventos del ciclo vital de los Wayúu y son un elemento principal de su cultura material. "En ellos la gente duerme, se sienta y pasa horas de ocio; en él nacemos, crecemos y somos enterrados", dicen los mismos Wayúu.

Por lo general, los diseños son figuras geométricas que reciben el nombre de kanaas, o diseños derivados de ellas. Estos símbolos son la máxima expresión del tejido Wayúu, un arte muy antiguo, probablemente originado en la alta Guajira. 

La maestría en el manejo del telar y otros tejidos es adquirido por las mujeres durante el encierro, que es el ritual por medio del cual una niña pasa a ser mujer. En este periodo aprende sobre el oficio, se le inculcan valores, se le aconseja sobre cómo debe comportarse y se le enseñan los quehaceres del hogar.

Los Wayúu

Se ubican en la península de la Guajira, sobre el mar Caribe. Ocupan un territorio 15.300 km2 dentro del departamento colombiano de la Guajira, Colombia y 12.000 km2 dentro del estado Zulia, Venezuela. Gozan de un clima de sabana al sur y occidente (baja Guajira) y de estepa. 

Cuenta la historia que las mujeres Wayúu aprendieron a tejer por Wale’ Kerü, la araña que  sorprendía día tras día a Irunúu con productos como fajas y chinchorros con un tejido diferente. 

Síganos acompañando en este recorrido para continuar conociendo más de estos objetos rituales que elaborados en materias primas como la madera le dan significado a las creencias de nuestras comunidades indígenas.

Fuente:
Artesanías de Colombia
Resguardo Indígena Arhuaco de la Sierra Nevada. Entendimiento mutuo para el cuidado de nuestro territorio.  (2015) Valledupar. Globar Color.

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Comentarios

Claudia Alexandra Rubiano dice:

Aug/31/2016

Tenemos el orgullo de haber nacido en un pais con una enorme riqueza cultural y etnica que debe ser cuidada y valorada por cada uno de los que aqui habitamos. Gracias por el esfuerzo que hacen ustedes por preservar esos tesoros que ya en este mundo tecnologico tienden a desaparecer. Gracias

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May 24, 2017 - Última actualización: May 24, 2017