Papás colombianos, ¡hombres de ruana y sombrero! - Artesanías de Colombia

Papás colombianos, ¡hombres de ruana y sombrero!

Por Sistema de Información para la Artesanía - Siart. Friday, June 22, 2018

Celebramos el día del padre en nuestro país, compartiendo la historia del artesano Juan de la Cruz Murcia y su taller en Cogua, Cundinamarca. ¡Un auténtico papá de ruana!

#FelizDíaPapá
Ruana colombiana - Imagen: Artesanías de Colombia
Para festejar el día del padre y rendirle un homenaje a quienes en muchas ocasiones, son los primeros héroes de sus hijos; Artesanías de Colombia preguntó a través de una encuesta a sus seguidores en Facebook, si una ruana o un sombrero aguadeño podrían delatar a un papá colombiano. 
Con un porcentaje a favor del 55% y un total de 93 votos de participación total en la encuesta, ¡ganó la ruana! Por eso, hoy compartimos la historia de Juan de la Cruz Murcia, un artesano colombiano que nació en Cucunubá, Cundinamarca, justamente en uno de los epicentros del tejido en lana en nuestro país y que con 59 años y tres hijos que le regaló la vida, continúa elaborando piezas tejidas en lana. 
Sueños tejidos
Los primeros recuerdos de Juan de la Cruz Murcia están asociados a la lana. Desde que tiene memoria, ha escuchado el sonido seco del telar y ha sentido el calor del hilo entre las manos. Su mamá le enseñó a hilar y su papá, que también se dedicaba a la agricultura, a tejer en un telar manual. Nació en Cucunubá, pero cuando cumplió 15 años, su familia se trasladó al municipio de Cogua, Cundinamarca, donde continuaron desarrollando el oficio. 
Cuando terminó el bachillerato, Juan convocó a sus cinco hermanos (tres mujeres y dos hombres) y les propuso unir fuerzas para abrir una microempresa. La llamaron Tejidos Murcia Hermanos y durante muchos años, se dedicaron a la tejeduría y la comercialización de ruanas, cobijas, cuellos y guantes. Mientras los hombres trabajaban en el telar, las mujeres se dedicaban a crear prendas en máquinas de coser. Pero en 1991, con la apertura económica que realizó el gobierno del expresidente César Gaviria, la dinámica del negocio cambió. En poco tiempo los ingresos disminuyeron radicalmente, los clientes desaparecieron y tuvieron que cerrar. 
Despedirse del sueño que habían heredado de sus padres no fue fácil. Durante dos años, Juan de la Cruz tuvo que emplearse como conductor de transporte público. Dice que vivía triste y estresado hasta que un día de 1994 se armó de valor y arregló un viejo telar que tenía en su casa. Aunque sus hermanos ya habían seguido otro camino, él decidió abrir una nueva empresa y empezar a contactar a antiguos proveedores. Hizo una capacitación sobre comercialización e innovación, y volvió a intentarlo. 
Así nació Tejidos Juan Murcia, un taller que le ha devuelto la alegría que había perdido. La especialidad de la empresa son las ruanas que hacen para niños, mujeres y hombres. Además de hacer la tradicional ruana de cuatro puntas, su taller ha ido innovando los diseños; ahora hace ruanas de cuello tortuga y cuello tipo camisa, con bolsillos y bordados. Juan de la Cruz hace los paños y las ruanas en el telar; y su esposa junto a un ayudante, se dedican a tejer a mano accesorios como cuellos, bolsillos, bufandas, gorros, boinas y guantes. 
A los 59 años, Juan de la Cruz se levanta a las cuatro de la mañana y trabaja hasta las nueve de la noche, descansa a ratos y se distrae cuidando una huerta que tiene en la casa. Ha intentado capacitar a muchachos de Cogua, pero dice que hay poco interés y que la era digital les ha arrebatado a los jóvenes la paciencia que se necesita para tejer. 
Sin embargo, sus tres hijos han aprendido el oficio desde casa y aunque dos de ellos se dedican al estudio, el mayor le ayuda con el mantenimiento de los telares del taller. Hoy, todos saben los secretos del tejido que sólo teniendo un papá artesano en casa, se pueden llegar a conocer.
De historias como la de Juan de la Cruz Murcia, un auténtico papá de ruana que representa todo el amor, la sabiduría y las ganas de heredar su conocimiento; está lleno nuestro país . Por eso hoy, es justamente a los padres colombianos, hombres de ruana, sombrero, carriel o mochila, a quienes damos las gracias por su gran papel en la permanencia de las tradiciones artesanales de Colombia.
¡Feliz día, papá!  
Lea esta y más historias en la octava edición de nuestra Revista Artífices.

Para festejar el día del padre y rendirle un homenaje a quienes son los primeros héroes de sus hijos; Artesanías de Colombia preguntó a través de una encuesta a sus seguidores en Facebook, si una ruana o un sombrero aguadeño podrían delatar a un papá colombiano. 

Con un porcentaje a favor del 55% de los votos de participación total en la encuesta, ¡ganó la ruana! Por eso, hoy compartimos la historia de Juan de la Cruz Murcia, un artesano colombiano que nació en Cucunubá, Cundinamarca, justamente en uno de los epicentros del tejido en lana en nuestro país y que con 59 años y tres hijos que le regaló la vida, continúa elaborando piezas tejidas en lana. 

Sueños tejidos

Los primeros recuerdos de Juan de la Cruz Murcia están asociados a la lana. Desde que tiene memoria, ha escuchado el sonido seco del telar y ha sentido el calor del hilo entre las manos. Su mamá le enseñó a hilar y su papá, que también se dedicaba a la agricultura, a tejer en un telar manual. Nació en Cucunubá, pero cuando cumplió 15 años, su familia se trasladó al municipio de Cogua, Cundinamarca, donde continuaron desarrollando el oficio. 

Cuando terminó el bachillerato, Juan convocó a sus cinco hermanos (tres mujeres y dos hombres) y les propuso unir fuerzas para abrir una microempresa. La llamaron Tejidos Murcia Hermanos y durante muchos años, se dedicaron a la tejeduría y la comercialización de ruanas, cobijas, cuellos y guantes. Mientras los hombres trabajaban en el telar, las mujeres se dedicaban a crear prendas en máquinas de coser. Pero en 1991, con la apertura económica que realizó el gobierno del expresidente César Gaviria, la dinámica del negocio cambió. En poco tiempo los ingresos disminuyeron radicalmente, los clientes desaparecieron y tuvieron que cerrar.

Despedirse del sueño que habían heredado de sus padres no fue fácil. Durante dos años, Juan de la Cruz tuvo que emplearse como conductor de transporte público. Dice que vivía triste y estresado hasta que un día de 1994 se armó de valor y arregló un viejo telar que tenía en su casa. Aunque sus hermanos ya habían seguido otro camino, él decidió abrir una nueva empresa y empezar a contactar a antiguos proveedores. Hizo una capacitación sobre comercialización e innovación, y volvió a intentarlo. 

Así nació Tejidos Juan Murcia, un taller que le ha devuelto la alegría que había perdido. La especialidad de la empresa son las ruanas que hacen para niños, mujeres y hombres. Además de hacer la tradicional ruana de cuatro puntas, su taller ha ido innovando los diseños; ahora hace ruanas de cuello tortuga y cuello tipo camisa, con bolsillos y bordados. Juan de la Cruz hace los paños y las ruanas en el telar; y su esposa junto a un ayudante, se dedican a tejer a mano accesorios como cuellos, bolsillos, bufandas, gorros, boinas y guantes. 

A los 59 años, Juan de la Cruz se levanta a las cuatro de la mañana y trabaja hasta las nueve de la noche, descansa a ratos y se distrae cuidando una huerta que tiene en la casa. Ha intentado capacitar a muchachos de Cogua, pero dice que hay poco interés y que la era digital les ha arrebatado a los jóvenes la paciencia que se necesita para tejer. 

Sin embargo, sus tres hijos han aprendido el oficio desde casa y aunque dos de ellos se dedican al estudio, el mayor le ayuda con el mantenimiento de los telares del taller. Hoy, todos saben los secretos del tejido que sólo teniendo un papá artesano en casa, se pueden llegar a conocer.

De historias como la de Juan de la Cruz Murcia, un auténtico papá de ruana que representa todo el amor, la sabiduría y las ganas de heredar su conocimiento; está lleno nuestro país . Por eso hoy, es justamente a los padres colombianos, hombres de ruana, sombrero, carriel o mochila, a quienes damos las gracias por su gran papel en la permanencia de las tradiciones artesanales de Colombia.

¡Feliz día, papá!  

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October 17, 2018 - Última actualización: October 16, 2018