Memella la tejedora - Artesanías de Colombia

Memella la tejedora

Por Sistema de Información para la Artesanía, Siart. Wednesday, March 7, 2018

Con la historia de Eudoxia González Iguarán, una de las maestras que enseña la tradición artesanal Wayúu, enaltecemos el papel de la mujer en su día.

Conozca a Memella en el día de la mujer
Tejeduría Wayúu - Imagen: Artesanías de Colombia

“Si uno lo hace con amor, con entusiasmo, la cosa sale”

“Si uno lo hace con amor, con entusiasmo, la cosa sale”
“Mellita”, como le llama su familia desde pequeña, es una mujer que decidió dejar huella enseñando sus saberes a otras mujeres Wayúu, para que los secretos de la tejeduría de este pueblo se mantenga viva. 
En realidad, su nombre es Eudoxia González Iguarán y así como la araña Wale' Keru, ha dedicado su vida a mostrar los secretos de la tejeduría Wayúu. Pocas personas saben su nombre, lo más común es que la reconozcan como “Memella”, un apodo que se ganó por el gran parecido físico que tenía con su abuela. 
En La Guajira colombiana, es común que a los gemelos se les llame coloquialmente “Mellos” por esa semejanza extrema que tienen. Memella, que caminaba igual a su tía abuela, le preguntó incluso un día a su madre “¿Por qué no me bautizaron Memella?”. 
Y es que Eudoxia, nombre que parece augurio de su labor como artesana; significa “la de buena opinión”. Una suerte de presagio que marca la imagen de una maestra y líder Wayúu, cuya vida ha estado dedicada a transmitir sus saberes. Ella en su rol de maestra, reivindica la identidad de la comunidad y del oficio que lleva consigo la esencia y la fuerza femenina. 
Eudoxia aprendió el oficio de la tejeduría mirando a las mujeres de su familia, su talento fue descubierto por las monjas encargadas del internado donde vivía y fueron ellas quienes le pidieron que enseñara a tejer a las otras jóvenes. Después de pasar varios años compartiendo su conocimiento, el padre Bernardino le pidió que fuera a Manaure, donde por dos años siguió enseñando el oficio que lleva en su sangre, la tejeduría. 
Luego viajó a la ciudad de Maracaibo en Venezuela para ejercer otro oficio que le apasiona: la costura. Allí trabajó en una camisería durante dos años hasta que debió regresar a Colombia en un momento decisivo. Estando de vuelta en La Guajira, Memella trabajó por 15 años en un colegio donde enseñaba a niñas, los secretos de la tejeduría Wayúu.
Probablemente, el mensaje más honesto que tiene Memella a través de su oficio es, como ella misma dice: “que otras mujeres aprendan a amar sus raíces, que hoy en día son reconocidas gracias a la calidad de sus productos, a los colores y a las formas de sus tradiciones”. 
Debido a las dificultades de salud que presentaba su mamá, Mellita decidió retirarse del mundo laboral convencida de que: “el dinero no es tan necesario, necesito más a mi mamá”. Su madre, esa mujer a la que le preguntó un día ¿Porqué no la había bautizado “Memella”? pasó el último periodo de su vida junto a una gran maestra de la tejeduría y sus cuidados, hasta que murió a los 105 años. 
El SENA fue el lugar en donde Memella empezó, una vez más, a compartir su conocimiento en el oficio de la tejeduría; pero su alma de líder la llevó a enseñar por su propia cuenta, en su casa. “No, eso no es conmigo, yo mejor trabajo sola y ayudo a la gente. Me alegra pensar que algún día van a decir: ‘estoy feliz porque ella me ayudó bastante’”. 
Lo primero que tejió Mellita fue un chinchorro, pero con el tiempo también aprendió a elaborar mochilas, billeteras y carteras, todas con diferentes tejidos. Memella es una mujer que ha querido innovar en la creación de estos objetos sin perder la esencia de su tradición: “el otro día tejí el mapa de Colombia y toda su riqueza en un chinchorro; le puse café…le puse todas las cosas lindas de nuestro país en los flecos”.
 
Y es que su sentido de liderazgo y el amor por hacer “bien las cosas” ha ido hasta a las empresas donde compraba el hilo para tejer. Ella logró que empresas como Mirotex, mejoraran la calidad de sus hilos, los antiguamente surgían del trabajo de la misma comunidad, que sembraba el algodón y luego lo procesaban hasta convertirlo en el hilo ideal para tejer, así como la araña Wale’ Keru les enseñó.
Eudoxia lleva enseñando tejeduría desde los 12 años. Las mujeres Wayúu de diferentes partes de La Alta Guajira la buscan para perfeccionar sus tejidos, diariamente llegan a su casa entre dos y cuatro aprendices a quienes ella recibe para conocer en primera persona, la técnica de cada una y así, guiarlas hasta que el resultado sea perfecto, porque lo que importa según sus palabras es: “lograr un excelente sello de calidad”.
Memella, es una artesana Wayúu, digna representante de la entereza, sabiduría, liderazgo y empoderamiento de la mujer colombiana. Es una mujer que no esconde sus saberes porque su objetivo principal es mantener viva la tradición de la tejeduría wayúu

“Mellita”, como le llama su familia desde pequeña, es una mujer que decidió dejar huella enseñando sus saberes a otras mujeres Wayúu, para que los secretos de la tejeduría de este pueblo se mantenga viva. 

En realidad, su nombre es Eudoxia González Iguarán y así como la araña Wale' Keru, ha dedicado su vida a mostrar los secretos de la tejeduría Wayúu. Pocas personas saben su nombre, lo más común es que la reconozcan como “Memella”, un apodo que se ganó por el gran parecido físico que tenía con su abuela. 

En La Guajira colombiana, es común que a los gemelos se les llame coloquialmente “Mellos” por esa semejanza extrema que tienen. Memella, que caminaba igual a su tía abuela, le preguntó incluso un día a su madre “¿Por qué no me bautizaron Memella?”. 

Y es que Eudoxia, nombre que parece augurio de su labor como artesana; significa “la de buena opinión”. Una suerte de presagio que marca la imagen de una maestra y líder Wayúu, cuya vida ha estado dedicada a transmitir sus saberes. Ella en su rol de maestra, reivindica la identidad de la comunidad y del oficio que lleva consigo la esencia y la fuerza femenina. 

Eudoxia aprendió el oficio de la tejeduría mirando a las mujeres de su familia, su talento fue descubierto por las monjas encargadas del internado donde vivía y fueron ellas quienes le pidieron que enseñara a tejer a las otras jóvenes. Después de pasar varios años compartiendo su conocimiento, el padre Bernardino le pidió que fuera a Manaure, donde por dos años siguió enseñando el oficio que lleva en su sangre, la tejeduría. 

Luego viajó a la ciudad de Maracaibo en Venezuela para ejercer otro oficio que le apasiona: la costura. Allí trabajó en una camisería durante dos años hasta que debió regresar a Colombia en un momento decisivo. Estando de vuelta en La Guajira, Memella trabajó por 15 años en un colegio donde enseñaba a niñas, los secretos de la tejeduría Wayúu.

Probablemente, el mensaje más honesto que tiene Memella a través de su oficio es, como ella misma dice: “que otras mujeres aprendan a amar sus raíces, que hoy en día son reconocidas gracias a la calidad de sus productos, a los colores y a las formas de sus tradiciones”. 

Debido a las dificultades de salud que presentaba su mamá, Mellita decidió retirarse del mundo laboral convencida de que: “el dinero no es tan necesario, necesito más a mi mamá”. Su madre, esa mujer a la que le preguntó un día ¿Porqué no la había bautizado “Memella”? pasó el último periodo de su vida junto a una gran maestra de la tejeduría y sus cuidados, hasta que murió a los 105 años. 

El SENA fue el lugar en donde Memella empezó, una vez más, a compartir su conocimiento en el oficio de la tejeduría; pero su alma de líder la llevó a enseñar por su propia cuenta, en su casa. “No, eso no es conmigo, yo mejor trabajo sola y ayudo a la gente. Me alegra pensar que algún día van a decir: ‘estoy feliz porque ella me ayudó bastante’”. 

Lo primero que tejió Mellita fue un chinchorro, pero con el tiempo también aprendió a elaborar mochilas, billeteras y carteras, todas con diferentes tejidos. Memella es una mujer que ha querido innovar en la creación de estos objetos sin perder la esencia de su tradición: “el otro día tejí el mapa de Colombia y toda su riqueza en un chinchorro; le puse café…le puse todas las cosas lindas de nuestro país en los flecos”.

 Y es que su sentido de liderazgo y el amor por hacer “bien las cosas” ha ido hasta a las empresas donde compraba el hilo para tejer. Ella logró que empresas como Mirotex, mejoraran la calidad de sus hilos, los antiguamente surgían del trabajo de la misma comunidad, que sembraba el algodón y luego lo procesaban hasta convertirlo en el hilo ideal para tejer, así como la araña Wale’ Keru les enseñó.

Eudoxia lleva enseñando tejeduría desde los 12 años. Las mujeres Wayúu de diferentes partes de La Alta Guajira la buscan para perfeccionar sus tejidos, diariamente llegan a su casa entre dos y cuatro aprendices a quienes ella recibe para conocer en primera persona, la técnica de cada una y así, guiarlas hasta que el resultado sea perfecto, porque lo que importa según sus palabras es: “lograr un excelente sello de calidad”.

Memella, es una artesana Wayúu, digna representante de la entereza, sabiduría, liderazgo y empoderamiento de la mujer colombiana. Es una mujer que no esconde sus saberes porque su objetivo principal es mantener viva la tradición de la tejeduría wayúu.

¡Feliz día a todas las mujeres artesanas que con su labor hacen de la artesanía una muestra magnífica de nuestra herencia cultural!

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* Este artículo fue escrito con base en la entrevista realizada por Camilo Rodríguez a Eudoxia González Iguarán en octubre 6 de 2017. 

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Comentarios

Eudoxia Gonzalez@Adriana Triviño ShawOct/16/2018

Nazareth Alta Guajira Un gusto escribirles, deseamos tener informacion acerca de las ferias que se estaran realizando. Estoy agradecida con los homenajes realizados para mi y cada dia anhelo seguir contribuyendo al fortalecimiento de nuestras raices ancestrales. Att: Eudoxia Gonzalez " Memella"

Artesanias By Luxury dice:

Apr/10/2018

Hola, Somos una empresa que trabaja en la distribución de las espectaculares Mochilas Wayuu. Garantizamos que son elaboradas 100% por artesanos Indígenas de la ciudad de Riohacha en el departamento de la Guajira en Colombia. Cada bolso representa una parte de la historia de nuestro Pais y es la mejor forma de transmitir nuestra identidad a otras culturas. Nuestro proyecto es poder alcanzar nuevos horizontes y exportar este bello producto a cualquier país. Si estas interesado en hacer negocios con nosotros, por favor contactanos, nuestro Whatsapp es +57 3217189846 o puedes enviarnos un correo a artesaniasbyluxury@gmail.com

Adriana Triviño Shaw dice:

Mar/08/2018

Gracias por el reportaje y Gracias a estas maravillosas mujeres que nos enseñan su arte. Estudie diseño textil en La Universidad de los Andes y mi tesis de grado fue basada en el tejido del Chinchorro. Que bien que ahora tengamos la posibilidad de conocer y aprender a de paginas como esta. En mi epoca fue muy dificil!

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November 14, 2018 - Última actualización: November 14, 2018