Madres de una tradición - Artesanías de Colombia

Madres de una tradición

Por Sistema de Información para la Artesanía Siart Sunday, May 14, 2017

Estas tres madres fueron determinantes en la inspiración y oficio de sus hijos artesanos.

Artesanas Flerida Gutiérrez y Marina Valencia
Artesanas Flerida Gutiérrez y Marina Valencia - Imagen: Mónica Barreneche

En Colombia, el oficio artesanal suele transmitirse generacionalmente y en esta herencia de conocimientos, las madres cumplen un papel fundamental. Son inspiradoras, gestoras, evaluadoras; ellas son el primer eslabón y la estructura de múltiples empresas y proyectos artesanales en el país.

Artesanías de Colombia rinde homenaje a las todas madres de nuestra tradición artesana, compartiendo tres relatos en primera persona, sobre cómo ellas fueron determinantes en la inspiración y el oficio de sus hijos artesanos.
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En Colombia, el oficio artesanal suele transmitirse generacionalmente y en esta herencia de conocimientos, las madres cumplen un papel fundamental. Son inspiradoras, gestoras, evaluadoras; ellas son el primer eslabón y la estructura de múltiples empresas y proyectos artesanales en el país. 
Como homenaje a su labor, presentamos el relato escrito por dos colombianos, a propósito de sus madres y la influencia e inspiración que ellas tuvieron en su formación como artesanos.  
Eduard Martínez Cano
Artesano del cuero.
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“Mi madre es una mujer muy valiente, desde que tengo memoria, ella ha apoyado mi proyecto de vida como artesano y artista. Su intuición le permitió actuar con certeza y a mis seis años de edad, al ver mis habilidades para dibujar y trabajar con las manos, ella me motivó para tomar clases en diferentes artes. 
A mi madre le debo todo el esfuerzo que hizo madrugando para llevarme a practicar, enseñándome responsabilidad, cumplimiento y disciplina. Le debo sus lecturas desde la enciclopedia Larousse. Mamá fue constante en mi preparación en artes y dibujo, por eso quizá, me matriculó en uno de los mejores colegios técnicos de Medellín, donde el oficio era lo más relevante en la formación.
Hoy le agradezco que haya cultivado en mí, el interés por aprender algo que fuera práctico y útil para quienes me rodean en la vida; algo que además me hace feliz y me regala satisfacciones a diario. Mamá fue quien me ayudó a dar el primer paso en un camino lleno de aprendizajes y creatividad como artesano.
Como dice ella, doña Magdalena Cano, mi madre: ‘lo importante, es hacer lo que a uno le gusta y confiar siempre’. Tener una madre que apoye las cualidades de sus hijos desde la infancia y que confíe en lo que ellos han elegido como plan de vida, es el mejor regalo para ser feliz día a día y es justamente esto, lo que se manifiesta en la emoción con que hacemos nuestro trabajo como artesanos.
Gracias infinitas, mamá” 
Silvia Ardila
Artesana joyera
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“Crecí en Barrancabermeja, Santander, y usualmente los domingos nuestro plan favorito era ir a piscina. Esta foto me encanta porque refleja nuestro fuerte vínculo, mi mamá ha sido una gran maestra y la quiero con todo mi corazón. 
Su nombre es Blanca Díaz, es modista desde hace aproximadamente cincuenta años, es la artesana más talentosa que conozco, de ella aprendí a amar mis manos y su capacidad transformadora. Su habilidad y talento son enormes, ella me enseñó a trabajar con dedicación, atención al detalle y sobre todo, con mucha pasión. Hoy, le agradezco que me haya heredado esa pasión por la labor artesanal. 
Mamá ha sido un apoyo fundamental en mi oficio como joyera, ha sido mi cliente, mi control de calidad, la más acertada visionaria y como toda mamá, una gran admiradora. Sin duda, su amor y apoyo han hecho que persevere en mi oficio. Ella me ha incentivado a crecer y a pensar en grande con mi empresa, su empuje y determinación siempre han sido una gran inspiración en mi camino como empresaria. 
Hoy soy madre también y para mí es una muy bonita oportunidad de heredar la tradición tal como mamá lo hizo conmigo; aunque en oficios diferentes, la labor artesanal corre por nuestras venas. Se me ilumina el mundo cada vez que recibo un halago de mi hija, cuando me dice que quiere probar una de las joyas que fabrico. 
Me llena de orgullo poder mostrarle que en un mundo tan acelerado; aún se puede crear con paciencia, sin prisa, con mucho amor y con técnicas ancestrales. Soy feliz mostrándole la poesía detrás del proceso de creación de una joya”
Carlos Castillo
Artesano alfarero.
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“Esta fotografía fue tomada justo después de mi bautismo y en ella aparezco junto a mi madre, Julia Elisa Castillo Reyes. Por esa época, recién nos estábamos mudando a la casa ubicada frente a la alcaldía de Guaduas, durante esos días, ella se viajaba constantemente a la capital  buscando nuevas oportunidades laborales.
Para el año 1970, cuando vivíamos en Bogotá, la situación económica era apretada y escaseaba el dinero para el sostenimiento. Ella hacía empanadas y yo salía a venderlas, pasó el tiempo y se inventó unos caramelos de  azúcar que fueron un éxito en la escuela la Gran Colombia, del Barrio la Estrada. 
Pasó el tiempo y el año 1974, por circunstancias de la vida, mi mamá empezó a hacer unos pajaritos en lana, mi contribución era simple pero tenía la inspiración materna impresa: me tocaba conseguir los palitos para ubicarlos y ya hechos, salíamos juntos  a venderlos al barrio Siete de Agosto. 
Desde niño hasta fecha, he estado vinculado en cada una de sus actividades. Crecí en medio de las tradiciones y los oficios artesanales de mi madre; al punto de ser hoy, el representante legal de Cerámicas Julia”.
Estas tres historias son tan sólo algunas de todas las que tenemos en el sector. Madres que con toda la decisión y dedicación de sus vidas, formaron hijos con valores y en el oficio de la creación artesanal. A ellas nuestra admiración, respeto y reconocimiento. 
Mayores informes:
Alexandra Díaz
Artesanías de Colombia
Bogotá – Colombia
Teléfono: (57-1) 5550325 Ext: 1051 – 1052
Correo electrónico: adiaz@artesaniasdecolombia.com.co

Como homenaje a su labor, presentamos el relato escrito por tres colombianos, a propósito de sus madres y la influencia e inspiración que ellas tuvieron en su formación como artesanos.  

Eduard Martínez

“Mi madre es una mujer muy valiente, desde que tengo memoria, ella ha apoyado mi proyecto de vida como artesano y artista. Su intuición le permitió actuar con certeza y a mis seis años de edad, al ver mis habilidades para dibujar y trabajar con las manos, ella me motivó para tomar clases en diferentes artes. 

A mi madre le debo todo el esfuerzo que hizo madrugando para llevarme a practicar, enseñándome responsabilidad, cumplimiento y disciplina. Le debo sus lecturas desde la enciclopedia Larousse. Mamá fue constante en mi preparación en artes y dibujo, por eso quizá, me matriculó en uno de los mejores colegios técnicos de Medellín, donde el oficio era lo más relevante en la formación.

Eduard Martínez

Hoy le agradezco que haya cultivado en mí, el interés por aprender algo que fuera práctico y útil para quienes me rodean en la vida; algo que además me hace feliz y me regala satisfacciones a diario. Mamá fue quien me ayudó a dar el primer paso en un camino lleno de aprendizajes y creatividad como artesano en mi empresa.

Como dice ella, doña Magdalena Cano, mi madre: ‘lo importante, es hacer lo que a uno le gusta y confiar siempre’. Tener una madre que apoye las cualidades de sus hijos desde la infancia y que confíe en lo que ellos han elegido como plan de vida, es el mejor regalo para ser feliz día a día y es justamente esto, lo que se manifiesta en la emoción con que hacemos nuestro trabajo como artesanos.

Gracias infinitas, mamá” 

Silvia Ardila

“Crecí en Barrancabermeja, Santander, y usualmente los domingos nuestro plan favorito era ir a piscina. Esta foto me encanta porque refleja nuestro fuerte vínculo, mi mamá ha sido una gran maestra y la quiero con todo mi corazón. 

Su nombre es Blanca Díaz, es modista desde hace aproximadamente cincuenta años, es la artesana más talentosa que conozco, de ella aprendí a amar mis manos y su capacidad transformadora. Su habilidad y talento son enormes, ella me enseñó a trabajar con dedicación, atención al detalle y sobre todo, con mucha pasión. Hoy, le agradezco que me haya heredado esa pasión por la labor artesanal. 

Silvia Ardila

Mamá ha sido un apoyo fundamental en mi oficio como joyera, ha sido mi cliente, mi control de calidad, la más acertada visionaria y como toda mamá, una gran admiradora. Sin duda, su amor y apoyo han hecho que persevere en mi oficio. Ella me ha incentivado a crecer y a pensar en grande con mi empresa, su empuje y determinación siempre han sido una gran inspiración en mi camino como empresaria

Hoy soy madre también y para mí es una muy bonita oportunidad de heredar la tradición tal como mamá lo hizo conmigo; aunque en oficios diferentes, la labor artesanal corre por nuestras venas. Se me ilumina el mundo cada vez que recibo un halago de mi hija, cuando me dice que quiere probar una de las joyas que fabrico. 

Me llena de orgullo mostrarle que en un mundo tan acelerado; aún se puede crear con paciencia, sin prisa, con mucho amor y con técnicas ancestrales. Soy feliz mostrándole la poesía detrás del proceso de creación de una joya”

Carlos Castillo

“Esta fotografía fue tomada justo después de mi bautismo y en ella aparezco junto a mi madre, Julia Elisa Castillo Reyes. Por esa época, recién nos estábamos mudando a la casa ubicada frente a la alcaldía de Guaduas, durante esos días, ella viajaba constantemente a la capital  buscando nuevas oportunidades laborales.

Para el año 1970, cuando vivíamos en Bogotá, la situación económica era apretada y escaseaba el dinero para el sostenimiento. Ella hacía empanadas y yo salía a venderlas, pasó el tiempo y se inventó unos caramelos de  azúcar que fueron un éxito en la escuela la Gran Colombia, del Barrio la Estrada. 

Pasó el tiempo y el año 1974, por circunstancias de la vida, mi mamá empezó a hacer unos pajaritos en lana, mi contribución era simple pero tenía la inspiración materna impresa: me tocaba conseguir los palitos para ubicarlos y ya hechos, salíamos juntos  a venderlos al barrio Siete de Agosto. 

Carlos Castillo

Desde niño hasta fecha, he estado vinculado en cada una de sus actividades. Crecí en medio de las tradiciones y los oficios artesanales de mi madre; al punto de ser hoy, el representante legal de Cerámicas Julia”.

Estas tres historias son tan sólo algunas de todas las que tenemos en el sector. Madres que con toda la decisión y dedicación de sus vidas, formaron hijos con valores y en el oficio de la creación artesanal. A ellas nuestra admiración, respeto y reconocimiento. 

Mayores informes:

Alexandra Díaz
Artesanías de Colombia
Bogotá – Colombia
Teléfono: (57-1) 5550325 Ext: 1051 – 1052
Correo electrónico: adiaz@artesaniasdecolombia.com.co

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Comentarios

ana milena gonzalez t dice:

May/22/2017

Maravilloso. Felicitaciones a esta muestra de personas que dejaron un rastro positivo en los oficios como tal. Gracias Artesania de Colombia pero deben tener a estas personas en los municipios como profesores empìricos que saben sobre el oficio .

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July 28, 2017 - Última actualización: July 28, 2017